Pre Icfes No. 12, El Eclipse

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Pre Icfes No. 12, El Eclipse

Responda las preguntas de acuerdo al siguiente texto. EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)  


Questions and Answers
  • 1. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   La relación entre el contenido global del texto y su titulo destaca  
    • A. 

      La ubicación del altar de sacrificio y la del sol.

    • B. 

      Las predicciones de Aristóteles y los eclipses.

    • C. 

      Los conocimientos de Fray Bartolomé y el sol.

    • D. 

      La asociación entre el fenómeno natural y salvación

  • 2. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   En el texto se enfrentan    
    • A. 

      La visión religiosa europea y la cultura indígena

    • B. 

      La cultura griega y la visión de los españoles.

    • C. 

      La cultura de occidente y la visión mítica prehispánica.

    • D. 

      La cultura hispánica y la incredulidad indígena

  • 3. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   Con respecto a los eclipses, en el texto se produce una convergencia cultural entre    
    • A. 

      El conocimiento ancestral indígena y el conocimiento aristotélico.

    • B. 

      Las prácticas religiosas y los rituales de muerte.

    • C. 

      La incredulidad indígena y la arrogancia de la cultura griega.

    • D. 

      El talento universal y la ignorancia de los indígenas.

  • 4. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   � Los “códices” hacen referencia a  
    • A. 

      La recopilación de los conocimientos ancestrales.

    • B. 

      Las normas de convivencia entre los indígenas.

    • C. 

      Los modos de proceder en los sacrificios humanos

    • D. 

      El talento universal y la ignorancia de los indígenas

  • 5. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   De acuerdo con los hechos narrados, se infiere que el Carlos Quinto mencionado era    
    • A. 

      el regente del convento Los Abrojos.

    • B. 

      Una eminencia en materia de eclipses.

    • C. 

      La suprema autoridad de la corona española.

    • D. 

      El representante fiel del rey en Guatemala

  • 6. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   La idea sobre la muerte expresada por Fray Bartolomé Arrazola se relaciona con  
    • A. 

      la esperanza celestial.

    • B. 

      El sacrificio religioso.

    • C. 

      El descanso eterno.

    • D. 

      La labor redentora

  • 7. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   La “piedra de los sacrificios” mencionada en el texto corresponde a    
    • A. 

      Una invención del narrador.

    • B. 

      Un elemento sagrado prehistórico.

    • C. 

      Una alucinación de Fray Bartolomé.

    • D. 

      Un elemento de la topografía.

  • 8. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   En “entonces floreció en el una idea digna de su talento y de su cultura universal”, el uso del conector subrayado le indica al lector que la idea que se le ocurre a Fray      
    • A. 

      Surge en el mismo instante del sacrificio.

    • B. 

      Es consecuencia de lo que ha evocado.

    • C. 

      Nace en su mente tres años antes.

    • D. 

      Llega como ayuda repentina de Dios.

  • 9. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   La palabra subrayada en “Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible” puede reemplazarse por    
    • A. 

      inexpresivo.

    • B. 

      impenetrable.

    • C. 

      Impredecible.

    • D. 

      indeseable

  • 10. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   La narración de Monterroso tiene como titulo “El Eclipse” porque        
    • A. 

      Su interés es mostrar el momento en que ocurre el eclipse.

    • B. 

      Socia el eclipse, como fenómeno natural, con su sentido cultural.

    • C. 

      Quiere resaltar el carácter mítico y religioso de los eclipses

    • D. 

      Su propósito es explicar como influye un eclipse en la muerte de alguien

  • 11. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   El orden de lo que ocurren en la narración es  
    • A. 

      El fraile se siente perdido; se encuentra en un altar de sacrificios y es sacrificado.

    • B. 

      El fraile se encuentra en un altar de sacrificios; se siente se siente perdido y es sacrificado.

    • C. 

      El fraile es sacrificado; se siente perdido y se encuentra en un altar de sacrificios.

    • D. 

      El fraile se siente perdido; es sacrificado y se encuentra en un altar de sacrificios.

  • 12. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   En el momento en que Fray Bartolomé se siente perdido recuerda el convento de Los Abrojos en España, porque    
    • A. 

      Quiere volver a su patria.

    • B. 

      Sabe que Carlos Quinto lo salvara.

    • C. 

      Sabe que en el convento oraran por el.

    • D. 

      Quiere reafirmar su compromiso religioso.

  • 13. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   La narración “El Eclipse” sugiere que      
    • A. 

      la sabiduría de los españoles era superior a la de los indígenas.

    • B. 

      Los indígenas se resignaron ante el saber de los frailes.

    • C. 

      Los frailes fueron muy humildes ante la sabiduría de los indígenas.

    • D. 

      La dominación española no reconoció la sabiduría indígena

  • 14. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   En la expresión “Dos horas después el corazón de Fray Bartolomé Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado)”, la aclaración que este paréntesis permite comprender es que A. hay una asociación entre el eclipse y la muerte.    
    • A. 

      Hay una asociación entre el eclipse y la muerte.

    • B. 

      Ha pasado el tiempo en que sucede el eclipse.

    • C. 

      el sacrificio consiste en saber enfrentar el eclipse.

    • D. 

      El brillo del sol eclipsado ilumino el corazón sangrante.

  • 15. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   La piedra es sentida como”brillante” por    
    • A. 

      Monterroso.

    • B. 

      Los indígenas.

    • C. 

      Fray Bartolomé

    • D. 

      El dios de los indígenas

  • 16. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   La teoría de Aristóteles respecto a la teoría de los astrónomos mayas    
    • A. 

      Alcanzo mayor precisión científica.

    • B. 

      Tuvo menor trascendencia teórica.

    • C. 

      logro expandirse por la escritura alfabética.

    • D. 

      propicio el origen del pensamiento filosófico

  • 17. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   Una pregunta que podría hacerse desde la lectura “El Eclipse” es    
    • A. 

      ¿hay evidencias sobre la ignorancia de los mayas en torno al cosmos?

    • B. 

      ¿el conociendo universal sobre el cosmos fue iniciado por Aristóteles?

    • C. 

      ¿Cuáles fueron las coincidencias entre las teorías de Aristóteles y de los mayas?

    • D. 

      ¿fueron ignorantes los frailes que participaron en la conquista?

  • 18. 
    EL ECLIPSE Cuando Fray Bartolome Arrazola se sintio perdido acepto que ya nada podria salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo habia apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topografica se sentia con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir alli, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo de la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora Al despertar se encontraron rodeado por un grupo de indigenas de rostro impasible que se disponia a sacrificarlo ante un altar, un altar al que Bartolome le parecio un lecho en que descansaria, al fin de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el pais le habian conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.   Entonces florecio en el una idea que tuvo por digna de su talento y de sus cultura universa y de su arduo conocimiento de Aristoteles. Recordaba que para ese dia se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo mas intimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida -si me matais - les dijo-  puedo hacer que el sol oscurezca en su altura. Los indigenas, lo miraron fijamente y Bartolome sorprendio su incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y espero confiado, no sin cierto desden. Dos horas despues el corazon de Fray Bartolome Arrazola chorreaba de sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la poca luz de sol eclipsado) mientras uno de los indigenas recitaba sin ninguna inflexion de voz, sin prisa, una por una las infinitas fechas en que se produciria eclipses solaras y lunares, que los astronomos de la comunidad maya habian previsto y anotado en sus codices sin la valiosa ayuda de Aristoteles.  (Augusto Monterroso. Obras completa y otros cuentos, Bogota, Norma, 1994)   La elipsis es una figura literaria que consiste en omitir información para acelerar el desarrollo de la historia narrada. Un caso de elipsis en el texto “El Eclipse” se encuentra entre  
    • A. 

      El primero y segundo párrafo.

    • B. 

      El cuarto y el quinto párrafo.

    • C. 

      El quito y el segundo párrafo.

    • D. 

      El primero y el sexto párrafo

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