Taller Evaluativo I: LA Colonia E Independencia En Colombia

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Taller Evaluativo I: LA Colonia E Independencia En Colombia


Questions and Answers
  • 1. 
    El carneroEste fue el principio por donde se trazó la muerte al Juan de los Ríos, que el demonio, cuando quiere romper sus zapatos, lo sabe hacer muy bien. El Juan de los Ríos era jugador y gastaba todos los días y las noches por las tablas de los juegos.Pues sucedió que estando jugando en una de ellas un día entró el Andrés de Escobedo por encargo del doctor Mesa y púsose junto al Ríos a verle jugar, el cual perdió el dinero que tenía. Y queriéndose levantar, el Andrés de Escobedo: “no se levante vuestra merced, juegue este pedazo de oro por ambos”.Echóle en la mesa un pedazo de barra, de más de ochenta pesos, con el cual el Ríos volvió al juego, tuvo desquite de lo que había perdido e hizo buena ganancia que partieron entre los dos. Y de aquí trabaron muy gran amistad, de tal manera que andaban juntos y muchas veces comían juntos, y jugaba el uno por el otro.Duró esta amistad más de seis meses, y al cabo de ellos el doctor Mesa y el Escobedo trataron el cómo lo habían de matar y a dónde.El concierto fue que el doctor Mesa aguardase a la vuelta de la cerca de la huerta del convento de San Francisco, donde había un pozo hondo en aquel tiempo, que hoy cae dentro de la casa del convento dicho, y que el Andrés Escobedo llevase allí al Juan de los Ríos, donde lo matarían.Asentado esto, una noche oscura el doctor Mesa tomó una aguja enastada y fuese al puesto y el Escobedo fue en busca del Juan de los Ríos. Hallóle en su casa cenando. Llamóle, díjole que entrase y cenarían. Respondióle que ya había cenado y que lo había menester para un negocio.Salió el Ríos y díjole: “¿Qué habéis menester?”. Respondióle el Escobedo:”unas mujeres han convidado esta noche y no me atrevo a ir solo”. Díjole el Ríos: “pues yo iré con vos”.Entrosé en su aposento, tomó su espada y capa y fuéronse juntos hacia San Francisco.Llegando  a la puente comenzó el Escobedo a cojear de un pie. Díjole el Ríos:” que tenéis que váis cojeando?”. Respondióle:”llevo una piedrezuela metida en una bota y vame matando”. “Pues descalzaos”, dijo el Ríos. “Ahí adelante lo haré”. Pasaron al puente y tomaron calle abajo hacia donde lo esperaban.Llegando cerca de la esquina dijo:”ya no puedo sufrir esta bota, quiérome descalzar”. Sentóse y comenzó a tirar de la bota. Díjole Ríos: “dad acá, que yo os descalzaré”. Puso la espada en el suelo y comenzó a tirar de la bota.El Escobedo sacó un pañuelo de la faltriquera y dijo:”sudando vengo”, en alta voz; limpióse el rostro y echóse el pañuelo sobre el sombrero, señal ya platicada.Salió el doctor Mesa y con la aguja que llevaba atravesó al Juan de los Ríos, cosiéndole con el suelo.Levantóse el Escobedo y dióle otras tres o cuatro estocadas, con que lo acabaron de matar.                                                                Juan Rodríguez Freyle (fragmento capítulo XII)
  • 2. 
    A un salto por donde se despeña el  arroyo de Chillo Corre arrogante un arroyoPor entre peñas y riscos,Que, enjaezado de perlas,Es un potro cristalino. Es el pelo de su cuerpoDe aljófar, tan claro y limpio,Que por cogerle los pelos,Le almohazan verdes mirtos. Cíñele el pecho un pretalDe cascabeles tan ricos,Que si no son cisnes de oro,Son ruiseñores de vidrio. Bátenle el ijar sudanteLos acicates de espinos,Y es él tan arrebatado,Que da a cada paso brincos. Dalen sofrenadas peñasPara mitigar sus bríos,Y es hacer que labre espumasDe mil esponjosos grifos. Estrellas suda de aljófarEn que se suda a sí mismo,Y atropellando sus olas,Da cristalinos relinchos. Bufando cogollos de agua,Desbocado corre el río,Tan colérico, que arrojaA los jinetes alisos. Hace calle entre el espesoVulgo de árboles vecino,Que irritan más con sus varasAl caballo a precipicio. Un corcovo dio soberbio,Y a estrellarse ciego vinoEn las crestas de un escollo,Gallo de montes altivo. Dio con la frente en sus puntas,Y de ancas en un abismo,Vertiendo sesos de perlasPor entre adelfas y pinos. Escarmiento es de arroyuelos,Que se alteran fugitivos,Porque así amansan las peñasA los potros cristalinos.Hernando Domínguez Camargo
  • 3. 
      La razón para que se estableciera una amistad entre Juan de los Ríos y Andrés de Escobedo fue:
    • A. 

      La cercanía de sus viviendas

    • B. 

      Una trampa para asesinarlo

    • C. 

      Su mutua simpatía

    • D. 

      Una tradición familiar

  • 4. 
    Cuando se quiere hacer algún daño, las oportunidades aparecen.·       De la expresión atravesó al Juan de los Ríos, cosiéndolo con el suelo se puede inferir que:
    • A. 

      Lo pisoteó cuando estaba en el piso.

    • B. 

      Lo apuñaló reiteradamente contra el piso

    • C. 

      Lo derribó y remató en el piso

    • D. 

      Lo dejó tirado en el piso

  • 5. 
      El lugar donde se conocieron Juan de los Ríos y Andrés de Escobedo fue:
    • A. 

      La huerta del convento de San Francisco

    • B. 

      La casa de Juan de los Ríos

    • C. 

      La casa de Andrés de Escobedo

    • D. 

      Una taberna

  • 6. 
    La expresión el demonio, cuando quiere romper sus zapatos, lo sabe muy bien hacer, significa que:
    • A. 

      El demonio es un buen zapatero

    • B. 

      La astucia es una cualidad importante

    • C. 

      Cuando se quiere hacer algún daño, las oportunidades aparecen

  • 7. 
    Un Romancero es el nombre con el que se agrupan composiciones en verso, de origen popular y anónimo, llamadas romances. Del enunciado podemos inferir que es
    • A. 

      Verdadero

    • B. 

      Falso

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