Pre-icfes Texto No.13 LA Carta

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Pre-icfes Texto No.13 LA Carta - Quiz

RESPONDA LAS PREGUNTAS 83 A 88 DE ACUERDO CON EL SIGUIENTE TEXTO


Questions and Answers
  • 1. 
    Lo más difícil de una carta es empezar: ya tenía el cuarto lleno de papeles y no había hecho ni tres renglones; y eso que encima de la mesa tenía siete lápices con sus puntas afiladas, pero qué va, era un día de esos en que uno está como vacío y no puede agarrar ni la más mínima idea. Saqué una cuenta y comprobé que sólo tres personas podían ayudarme. Una era mi abuela, que cuando nueva se carteaba con un piloto francés, el otro era Felicio, un tipo que trabaja en la oficina de papá, y el tercero era  un viejito ahí que vive frente a la secundaria y que se pasa el día escribiendo con una pluma de pájaro igual que los egipcios y un tintero como hacia Martí. Así que cogí la bicicleta y fui a ver a mi abuela. No me dejaba ni hablar. Al fin pude explicarle el asunto, y enseguida abuela estuvo lista. Me alcanzó un papel y un lápiz. Empezó a dictarme: María Virginia punto y aparte Mi estimada novia dospuntos y aparte Quiera Diosque al recibo de estas cortas pero sinceras líneas coma te encuentres bien en unión de tus familiares y demás seres queridos coma yo bien gracias a Dios punto y aparte Te diré que si el Señor lo permite pronto estaremos juntos puntoy seguido De esa forma dejaré de sufrir esta pena que la providencia me haimpuesto punto y aparte Además Dios coma que todo lo sabe Deja abuela, yo sigo la carta en mi casa. Mi problema era empezar. Y fui hasta el Paseo y me senté en un banco. Hacía casi dos días que María Virginia se había ido de vacaciones, como si pudiera disfrutarlas sin mí. Yo también estaba de vacaciones, pero era como si no estuviera. Llevaba rato allí, sin poder resolver nada cuando decidí ver a Felicio y salí hacia la oficina  de papá. Felicio me pidió una pila de datos, más de la cuenta, y me dijo que pasara al día siguiente a recoger la carta. Al otro día temprano caí en la oficina. Felicio no estaba, pero me había dejado la carta metida en un sobre blanco con mi nombre, dirección y centro de estudios. No la abrí hasta que llegué a la casa y me encerré en el cuarto. Decía: De Ricardo Armas Salteador, natural de Cabaiguán, hijo de Norma y Filiberto y estudiante de Secundaria en el grado segundo. A María Virginia López de Vega, del mismo pueblo, hija de Aurora y Pascual y estudiante del mismo plantel. Asunto: Enviarle los últimos datos que reflejen la situación de deterioro parcial en que se halla el remitente, cuya causa inmediata radica en la ausencia temporal de su admirada, querida y respetada destinataria, quien disfruta de unas merecidas vacaciones. En realidad la carta no estaba tan mala, pero había algo que no me convencía del todo, y sin perder tiempo fui a ver al viejito que vive frente a la Secundaria. El viejo se inclinó sobre el papel y empezó a escribir de una manera automática, mientras iba leyendo en voz alta: Señorita María Virginia muy dueña mía estimadísima y sin par este vasallo vuestro cae a vuestros pies gravemente herido de amor y cautivado ante la belleza y la hermosura que vuestra imagen irradia que no habiendo doncella que se le compare en hermosura y refinamiento es que este caballero quien no ve la hora de llevar a buen término sus tan caros deseos de rendirse a vuestros pies y hacerla dueña y señora y reina suya es que decide tomar la pluma para Yo nunca había escuchado una carta tan linda, pero de pronto me entró una risa nerviosa, y el viejo se puso de madre, ofendido y pico, y ripió la carta, y no me quedó otro remedio que irme. Me puse a caminar sin rumbo fijo, a hacer memoria, a ver si podía recordar alguna clase donde explicaran cómo hacerle cartas a  María  Virginia, pero  únicamente  vino  a  mi memoria la  gorda  de Español,  hablando  de  los  adjetivos y los sustantivos... Adaptado de: María Virginia está de Vacaciones. Sindo, Pacheco. María Virginia está deVacaciones. Colombia: Ediciones Casade las Américas, 1994. En el texto anterior, la presencia de tres cartas
    • A. 

      Muestra cómo es posible aproximarse a un tema desde distintos puntos de vista.

    • B. 

      Explica las distintas formas en que se puede hacer una carta.

    • C. 

      Enseña cómo debe ser escrita una carta, dependiendo de lo que se quiere decir.

    • D. 

      Señala cómo la forma en que se escribe depende de quien lo hace.

  • 2. 
    Lo más difícil de una carta es empezar: ya tenía el cuarto lleno de papeles y no había hecho ni tres renglones; y eso que encima de la mesa tenía siete lápices con sus puntas afiladas, pero qué va, era un día de esos en que uno está como vacío y no puede agarrar ni la más mínima idea. Saqué una cuenta y comprobé que sólo tres personas podían ayudarme. Una era mi abuela, que cuando nueva se carteaba con un piloto francés, el otro era Felicio, un tipo que trabaja en la oficina de papá, y el tercero era  un viejito ahí que vive frente a la secundaria y que se pasa el día escribiendo con una pluma de pájaro igual que los egipcios y un tintero como hacia Martí. Así que cogí la bicicleta y fui a ver a mi abuela. No me dejaba ni hablar. Al fin pude explicarle el asunto, y enseguida abuela estuvo lista. Me alcanzó un papel y un lápiz. Empezó a dictarme: María Virginia punto y aparte Mi estimada novia dospuntos y aparte Quiera Diosque al recibo de estas cortas pero sinceras líneas coma te encuentres bien en unión de tus familiares y demás seres queridos coma yo bien gracias a Dios punto y aparte Te diré que si el Señor lo permite pronto estaremos juntos puntoy seguido De esa forma dejaré de sufrir esta pena que la providencia me haimpuesto punto y aparte Además Dios coma que todo lo sabe Deja abuela, yo sigo la carta en mi casa. Mi problema era empezar. Y fui hasta el Paseo y me senté en un banco. Hacía casi dos días que María Virginia se había ido de vacaciones, como si pudiera disfrutarlas sin mí. Yo también estaba de vacaciones, pero era como si no estuviera. Llevaba rato allí, sin poder resolver nada cuando decidí ver a Felicio y salí hacia la oficina  de papá. Felicio me pidió una pila de datos, más de la cuenta, y me dijo que pasara al día siguiente a recoger la carta. Al otro día temprano caí en la oficina. Felicio no estaba, pero me había dejado la carta metida en un sobre blanco con mi nombre, dirección y centro de estudios. No la abrí hasta que llegué a la casa y me encerré en el cuarto. Decía: De Ricardo Armas Salteador, natural de Cabaiguán, hijo de Norma y Filiberto y estudiante de Secundaria en el grado segundo. A María Virginia López de Vega, del mismo pueblo, hija de Aurora y Pascual y estudiante del mismo plantel. Asunto: Enviarle los últimos datos que reflejen la situación de deterioro parcial en que se halla el remitente, cuya causa inmediata radica en la ausencia temporal de su admirada, querida y respetada destinataria, quien disfruta de unas merecidas vacaciones. En realidad la carta no estaba tan mala, pero había algo que no me convencía del todo, y sin perder tiempo fui a ver al viejito que vive frente a la Secundaria. El viejo se inclinó sobre el papel y empezó a escribir de una manera automática, mientras iba leyendo en voz alta: Señorita María Virginia muy dueña mía estimadísima y sin par este vasallo vuestro cae a vuestros pies gravemente herido de amor y cautivado ante la belleza y la hermosura que vuestra imagen irradia que no habiendo doncella que se le compare en hermosura y refinamiento es que este caballero quien no ve la hora de llevar a buen término sus tan caros deseos de rendirse a vuestros pies y hacerla dueña y señora y reina suya es que decide tomar la pluma para Yo nunca había escuchado una carta tan linda, pero de pronto me entró una risa nerviosa, y el viejo se puso de madre, ofendido y pico, y ripió la carta, y no me quedó otro remedio que irme. Me puse a caminar sin rumbo fijo, a hacer memoria, a ver si podía recordar alguna clase donde explicaran cómo hacerle cartas a  María  Virginia, pero  únicamente  vino  a  mi memoria la  gorda  de Español,  hablando  de  los  adjetivos y los sustantivos... Adaptado de: María Virginia está de Vacaciones. Sindo, Pacheco. María Virginia está deVacaciones. Colombia: Ediciones Casade las Américas, 1994. Las expresiones que se encuentran antes del título, cumplen la función de
    • A. 

      Indicar cuál es el tema del libro.

    • B. 

      introducir el tema del que trata el libro.

    • C. 

      Anticipar lo que va a suceder en el libro

    • D. 

      Contar de qué trata el libro.

  • 3. 
    Lo más difícil de una carta es empezar: ya tenía el cuarto lleno de papeles y no había hecho ni tres renglones; y eso que encima de la mesa tenía siete lápices con sus puntas afiladas, pero qué va, era un día de esos en que uno está como vacío y no puede agarrar ni la más mínima idea. Saqué una cuenta y comprobé que sólo tres personas podían ayudarme. Una era mi abuela, que cuando nueva se carteaba con un piloto francés, el otro era Felicio, un tipo que trabaja en la oficina de papá, y el tercero era  un viejito ahí que vive frente a la secundaria y que se pasa el día escribiendo con una pluma de pájaro igual que los egipcios y un tintero como hacia Martí. Así que cogí la bicicleta y fui a ver a mi abuela. No me dejaba ni hablar. Al fin pude explicarle el asunto, y enseguida abuela estuvo lista. Me alcanzó un papel y un lápiz. Empezó a dictarme: María Virginia punto y aparte Mi estimada novia dospuntos y aparte Quiera Diosque al recibo de estas cortas pero sinceras líneas coma te encuentres bien en unión de tus familiares y demás seres queridos coma yo bien gracias a Dios punto y aparte Te diré que si el Señor lo permite pronto estaremos juntos puntoy seguido De esa forma dejaré de sufrir esta pena que la providencia me haimpuesto punto y aparte Además Dios coma que todo lo sabe Deja abuela, yo sigo la carta en mi casa. Mi problema era empezar. Y fui hasta el Paseo y me senté en un banco. Hacía casi dos días que María Virginia se había ido de vacaciones, como si pudiera disfrutarlas sin mí. Yo también estaba de vacaciones, pero era como si no estuviera. Llevaba rato allí, sin poder resolver nada cuando decidí ver a Felicio y salí hacia la oficina  de papá. Felicio me pidió una pila de datos, más de la cuenta, y me dijo que pasara al día siguiente a recoger la carta. Al otro día temprano caí en la oficina. Felicio no estaba, pero me había dejado la carta metida en un sobre blanco con mi nombre, dirección y centro de estudios. No la abrí hasta que llegué a la casa y me encerré en el cuarto. Decía: De Ricardo Armas Salteador, natural de Cabaiguán, hijo de Norma y Filiberto y estudiante de Secundaria en el grado segundo. A María Virginia López de Vega, del mismo pueblo, hija de Aurora y Pascual y estudiante del mismo plantel. Asunto: Enviarle los últimos datos que reflejen la situación de deterioro parcial en que se halla el remitente, cuya causa inmediata radica en la ausencia temporal de su admirada, querida y respetada destinataria, quien disfruta de unas merecidas vacaciones. En realidad la carta no estaba tan mala, pero había algo que no me convencía del todo, y sin perder tiempo fui a ver al viejito que vive frente a la Secundaria. El viejo se inclinó sobre el papel y empezó a escribir de una manera automática, mientras iba leyendo en voz alta: Señorita María Virginia muy dueña mía estimadísima y sin par este vasallo vuestro cae a vuestros pies gravemente herido de amor y cautivado ante la belleza y la hermosura que vuestra imagen irradia que no habiendo doncella que se le compare en hermosura y refinamiento es que este caballero quien no ve la hora de llevar a buen término sus tan caros deseos de rendirse a vuestros pies y hacerla dueña y señora y reina suya es que decide tomar la pluma para Yo nunca había escuchado una carta tan linda, pero de pronto me entró una risa nerviosa, y el viejo se puso de madre, ofendido y pico, y ripió la carta, y no me quedó otro remedio que irme. Me puse a caminar sin rumbo fijo, a hacer memoria, a ver si podía recordar alguna clase donde explicaran cómo hacerle cartas a  María  Virginia, pero  únicamente  vino  a  mi memoria la  gorda  de Español,  hablando  de  los  adjetivos y los sustantivos... Adaptado de: María Virginia está de Vacaciones. Sindo, Pacheco. María Virginia está deVacaciones. Colombia: Ediciones Casade las Américas, 1994. El estilo en que están escritas las cartas en el texto anterior, evidencia que
    • A. 

      Quienes escriben lo hacen teniendo en cuenta el oficio del cual se ocupan

    • B. 

      lo escrito está determinado por la experiencia y forma de ver el mundo de quien lo hace.

    • C. 

      Lo escrito está siempre en relación con lo que distintas personas piensan de la escritura.

    • D. 

      Quienes escriben lo hacen según el contexto en que se encuentran.

  • 4. 
    Lo más difícil de una carta es empezar: ya tenía el cuarto lleno de papeles y no había hecho ni tres renglones; y eso que encima de la mesa tenía siete lápices con sus puntas afiladas, pero qué va, era un día de esos en que uno está como vacío y no puede agarrar ni la más mínima idea. Saqué una cuenta y comprobé que sólo tres personas podían ayudarme. Una era mi abuela, que cuando nueva se carteaba con un piloto francés, el otro era Felicio, un tipo que trabaja en la oficina de papá, y el tercero era  un viejito ahí que vive frente a la secundaria y que se pasa el día escribiendo con una pluma de pájaro igual que los egipcios y un tintero como hacia Martí. Así que cogí la bicicleta y fui a ver a mi abuela. No me dejaba ni hablar. Al fin pude explicarle el asunto, y enseguida abuela estuvo lista. Me alcanzó un papel y un lápiz. Empezó a dictarme: María Virginia punto y aparte Mi estimada novia dospuntos y aparte Quiera Diosque al recibo de estas cortas pero sinceras líneas coma te encuentres bien en unión de tus familiares y demás seres queridos coma yo bien gracias a Dios punto y aparte Te diré que si el Señor lo permite pronto estaremos juntos puntoy seguido De esa forma dejaré de sufrir esta pena que la providencia me haimpuesto punto y aparte Además Dios coma que todo lo sabe Deja abuela, yo sigo la carta en mi casa. Mi problema era empezar. Y fui hasta el Paseo y me senté en un banco. Hacía casi dos días que María Virginia se había ido de vacaciones, como si pudiera disfrutarlas sin mí. Yo también estaba de vacaciones, pero era como si no estuviera. Llevaba rato allí, sin poder resolver nada cuando decidí ver a Felicio y salí hacia la oficina  de papá. Felicio me pidió una pila de datos, más de la cuenta, y me dijo que pasara al día siguiente a recoger la carta. Al otro día temprano caí en la oficina. Felicio no estaba, pero me había dejado la carta metida en un sobre blanco con mi nombre, dirección y centro de estudios. No la abrí hasta que llegué a la casa y me encerré en el cuarto. Decía: De Ricardo Armas Salteador, natural de Cabaiguán, hijo de Norma y Filiberto y estudiante de Secundaria en el grado segundo. A María Virginia López de Vega, del mismo pueblo, hija de Aurora y Pascual y estudiante del mismo plantel. Asunto: Enviarle los últimos datos que reflejen la situación de deterioro parcial en que se halla el remitente, cuya causa inmediata radica en la ausencia temporal de su admirada, querida y respetada destinataria, quien disfruta de unas merecidas vacaciones. En realidad la carta no estaba tan mala, pero había algo que no me convencía del todo, y sin perder tiempo fui a ver al viejito que vive frente a la Secundaria. El viejo se inclinó sobre el papel y empezó a escribir de una manera automática, mientras iba leyendo en voz alta: Señorita María Virginia muy dueña mía estimadísima y sin par este vasallo vuestro cae a vuestros pies gravemente herido de amor y cautivado ante la belleza y la hermosura que vuestra imagen irradia que no habiendo doncella que se le compare en hermosura y refinamiento es que este caballero quien no ve la hora de llevar a buen término sus tan caros deseos de rendirse a vuestros pies y hacerla dueña y señora y reina suya es que decide tomar la pluma para Yo nunca había escuchado una carta tan linda, pero de pronto me entró una risa nerviosa, y el viejo se puso de madre, ofendido y pico, y ripió la carta, y no me quedó otro remedio que irme. Me puse a caminar sin rumbo fijo, a hacer memoria, a ver si podía recordar alguna clase donde explicaran cómo hacerle cartas a  María  Virginia, pero  únicamente  vino  a  mi memoria la  gorda  de Español,  hablando  de  los  adjetivos y los sustantivos... Adaptado de: María Virginia está de Vacaciones. Sindo, Pacheco. María Virginia está deVacaciones. Colombia: Ediciones Casade las Américas, 1994. En la relación amorosa que se plantea en las cartas, se privilegia un aspecto. En cada una de ellas, este aspecto en su orden se refiere a
    • A. 

      Los buenos deseos, el reproche por la ausencia, la exaltación de la persona amada.

    • B. 

      La distancia, las consecuencias de la separación, la idealización de la persona amada.

    • C. 

      La promesa, la queja por las consecuencias de la separación, la idealización de la amada.

    • D. 

      La expectativa del reencuentro, los reproches, la adulación de la persona amada.

  • 5. 
    Lo más difícil de una carta es empezar: ya tenía el cuarto lleno de papeles y no había hecho ni tres renglones; y eso que encima de la mesa tenía siete lápices con sus puntas afiladas, pero qué va, era un día de esos en que uno está como vacío y no puede agarrar ni la más mínima idea. Saqué una cuenta y comprobé que sólo tres personas podían ayudarme. Una era mi abuela, que cuando nueva se carteaba con un piloto francés, el otro era Felicio, un tipo que trabaja en la oficina de papá, y el tercero era  un viejito ahí que vive frente a la secundaria y que se pasa el día escribiendo con una pluma de pájaro igual que los egipcios y un tintero como hacia Martí. Así que cogí la bicicleta y fui a ver a mi abuela. No me dejaba ni hablar. Al fin pude explicarle el asunto, y enseguida abuela estuvo lista. Me alcanzó un papel y un lápiz. Empezó a dictarme: María Virginia punto y aparte Mi estimada novia dospuntos y aparte Quiera Diosque al recibo de estas cortas pero sinceras líneas coma te encuentres bien en unión de tus familiares y demás seres queridos coma yo bien gracias a Dios punto y aparte Te diré que si el Señor lo permite pronto estaremos juntos puntoy seguido De esa forma dejaré de sufrir esta pena que la providencia me haimpuesto punto y aparte Además Dios coma que todo lo sabe Deja abuela, yo sigo la carta en mi casa. Mi problema era empezar. Y fui hasta el Paseo y me senté en un banco. Hacía casi dos días que María Virginia se había ido de vacaciones, como si pudiera disfrutarlas sin mí. Yo también estaba de vacaciones, pero era como si no estuviera. Llevaba rato allí, sin poder resolver nada cuando decidí ver a Felicio y salí hacia la oficina  de papá. Felicio me pidió una pila de datos, más de la cuenta, y me dijo que pasara al día siguiente a recoger la carta. Al otro día temprano caí en la oficina. Felicio no estaba, pero me había dejado la carta metida en un sobre blanco con mi nombre, dirección y centro de estudios. No la abrí hasta que llegué a la casa y me encerré en el cuarto. Decía: De Ricardo Armas Salteador, natural de Cabaiguán, hijo de Norma y Filiberto y estudiante de Secundaria en el grado segundo. A María Virginia López de Vega, del mismo pueblo, hija de Aurora y Pascual y estudiante del mismo plantel. Asunto: Enviarle los últimos datos que reflejen la situación de deterioro parcial en que se halla el remitente, cuya causa inmediata radica en la ausencia temporal de su admirada, querida y respetada destinataria, quien disfruta de unas merecidas vacaciones. En realidad la carta no estaba tan mala, pero había algo que no me convencía del todo, y sin perder tiempo fui a ver al viejito que vive frente a la Secundaria. El viejo se inclinó sobre el papel y empezó a escribir de una manera automática, mientras iba leyendo en voz alta: Señorita María Virginia muy dueña mía estimadísima y sin par este vasallo vuestro cae a vuestros pies gravemente herido de amor y cautivado ante la belleza y la hermosura que vuestra imagen irradia que no habiendo doncella que se le compare en hermosura y refinamiento es que este caballero quien no ve la hora de llevar a buen término sus tan caros deseos de rendirse a vuestros pies y hacerla dueña y señora y reina suya es que decide tomar la pluma para Yo nunca había escuchado una carta tan linda, pero de pronto me entró una risa nerviosa, y el viejo se puso de madre, ofendido y pico, y ripió la carta, y no me quedó otro remedio que irme. Me puse a caminar sin rumbo fijo, a hacer memoria, a ver si podía recordar alguna clase donde explicaran cómo hacerle cartas a  María  Virginia, pero  únicamente  vino  a  mi memoria la  gorda  de Español,  hablando  de  los  adjetivos y los sustantivos... Adaptado de: María Virginia está de Vacaciones. Sindo, Pacheco. María Virginia está deVacaciones. Colombia: Ediciones Casade las Américas, 1994. En el texto anterior quien pretende escribir la carta es
    • A. 

      Sindo.

    • B. 

      Filiberto.

    • C. 

      Ricardo

    • D. 

      Felicio.

  • 6. 
    Lo más difícil de una carta es empezar: ya tenía el cuarto lleno de papeles y no había hecho ni tres renglones; y eso que encima de la mesa tenía siete lápices con sus puntas afiladas, pero qué va, era un día de esos en que uno está como vacío y no puede agarrar ni la más mínima idea. Saqué una cuenta y comprobé que sólo tres personas podían ayudarme. Una era mi abuela, que cuando nueva se carteaba con un piloto francés, el otro era Felicio, un tipo que trabaja en la oficina de papá, y el tercero era  un viejito ahí que vive frente a la secundaria y que se pasa el día escribiendo con una pluma de pájaro igual que los egipcios y un tintero como hacia Martí. Así que cogí la bicicleta y fui a ver a mi abuela. No me dejaba ni hablar. Al fin pude explicarle el asunto, y enseguida abuela estuvo lista. Me alcanzó un papel y un lápiz. Empezó a dictarme: María Virginia punto y aparte Mi estimada novia dospuntos y aparte Quiera Diosque al recibo de estas cortas pero sinceras líneas coma te encuentres bien en unión de tus familiares y demás seres queridos coma yo bien gracias a Dios punto y aparte Te diré que si el Señor lo permite pronto estaremos juntos puntoy seguido De esa forma dejaré de sufrir esta pena que la providencia me haimpuesto punto y aparte Además Dios coma que todo lo sabe Deja abuela, yo sigo la carta en mi casa. Mi problema era empezar. Y fui hasta el Paseo y me senté en un banco. Hacía casi dos días que María Virginia se había ido de vacaciones, como si pudiera disfrutarlas sin mí. Yo también estaba de vacaciones, pero era como si no estuviera. Llevaba rato allí, sin poder resolver nada cuando decidí ver a Felicio y salí hacia la oficina  de papá. Felicio me pidió una pila de datos, más de la cuenta, y me dijo que pasara al día siguiente a recoger la carta. Al otro día temprano caí en la oficina. Felicio no estaba, pero me había dejado la carta metida en un sobre blanco con mi nombre, dirección y centro de estudios. No la abrí hasta que llegué a la casa y me encerré en el cuarto. Decía: De Ricardo Armas Salteador, natural de Cabaiguán, hijo de Norma y Filiberto y estudiante de Secundaria en el grado segundo. A María Virginia López de Vega, del mismo pueblo, hija de Aurora y Pascual y estudiante del mismo plantel. Asunto: Enviarle los últimos datos que reflejen la situación de deterioro parcial en que se halla el remitente, cuya causa inmediata radica en la ausencia temporal de su admirada, querida y respetada destinataria, quien disfruta de unas merecidas vacaciones. En realidad la carta no estaba tan mala, pero había algo que no me convencía del todo, y sin perder tiempo fui a ver al viejito que vive frente a la Secundaria. El viejo se inclinó sobre el papel y empezó a escribir de una manera automática, mientras iba leyendo en voz alta: Señorita María Virginia muy dueña mía estimadísima y sin par este vasallo vuestro cae a vuestros pies gravemente herido de amor y cautivado ante la belleza y la hermosura que vuestra imagen irradia que no habiendo doncella que se le compare en hermosura y refinamiento es que este caballero quien no ve la hora de llevar a buen término sus tan caros deseos de rendirse a vuestros pies y hacerla dueña y señora y reina suya es que decide tomar la pluma para Yo nunca había escuchado una carta tan linda, pero de pronto me entró una risa nerviosa, y el viejo se puso de madre, ofendido y pico, y ripió la carta, y no me quedó otro remedio que irme. Me puse a caminar sin rumbo fijo, a hacer memoria, a ver si podía recordar alguna clase donde explicaran cómo hacerle cartas a  María  Virginia, pero  únicamente  vino  a  mi memoria la  gorda  de Español,  hablando  de  los  adjetivos y los sustantivos... Adaptado de: María Virginia está de Vacaciones. Sindo, Pacheco. María Virginia está deVacaciones. Colombia: Ediciones Casade las Américas, 1994. Con la expresión: "Llevaba rato allí, sin poder resolver nada..."la palabra subrayada se refiere  
    • A. 

      al lugar donde está M. Virginia.

    • B. 

      A la casa de la abuela.

    • C. 

      A un lugar llamado Paseo.

    • D. 

      A la oficina de Felicio.

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